Esta noche soñé contigo

Esta noche he soñado contigo. Venías a buscarme, sonriendo, con esa mirada que siempre me dice que traes contigo una sorpresa. Me cogías de la mano, me acercaba a ti, y me dabas ese beso que siempre anhelo.

He soñado contigo, sé que era un sueño porque tuve que despertar, pero te sentí tan cerca, que la sangre se me heló. Aún noto que me cuesta respirar por tu ausencia.

Esta noche me visitaste, y me llevaste muy lejos. Solas tú y yo, en una playa de arena blanca y agua cristalina. El horizonte era nuestro, tú eras mía.

Decidiste entonces que aquello no era suficiente, y me tomaste entre tus brazos, creando para mí ese refugio del que nunca quiero escapar. Yo ponía mi nariz en tu cuello, te olía, olías como siempre, como aún soy capaz de recordarte. Tu tacto, entre mis manos, por mi piel. Esa suavidad con la que me acaricias.

El sol nos envolvía con millones de rayos. Nuestros cuerpos desnudos se nutrían de él y de la salinidad de las vergonzosas olas que se atrevían a rozarnos. Allí, tú y yo, no más, y ya lo poseíamos todo.

La luz se reflejaba en el mar, cubriendo nuestros ojos de plata pura. Tú me sonreís sin cesar, y yo te correspondía con la misma fuerza. Sabía que ese ere mi sitio, junto a ti, mi hogar, entre tus labios.

Quizá hicimos eufemismos en aquellas aguas tibias y tranquilas. Digo quizá, porque en realidad fue más que eso. Tu cuerpo entero se fundía con el mío, envolviendo nuestros besos con caricias, con dulzura, con amor.

Sé que tuve que despertar, porque me hubiera quedado ahí siempre, en un coma autoinducido, esperando a ver cuál sería tu siguiente sorpresa.

Al abrir los ojos, me sentí en calma, como si toda la energía que gasté a tu lado jamás se hubiera ido. Pero ya no estabas, te habías difuminado en mis párpados. El blanco techo me descubrió ante una cama vacía, rota, sin más esperanzas que las de tenerte solo cuando no soy consciente. 

El hastío regresó a mi cuerpo, convirtiéndolo en una máquina llena de órdenes que seguir. El peso del mundo se posó sobre mis hombros, esos que minutos antes tus besabas. ¿Por qué no estás ahora que tanto te necesito?

Esta noche volveré a dormir con tu recuerdo, quizá nuevamente te tenga, y deje Fer consciente de que solo te tengo en sueños.

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About Remendada

No se me dan bien los idiomas, por eso escribo en clave. Estoy descubriendo Twitter, así es que si tienes algo que enseñarme, búscame http://twitter.com/#!/Sremendada
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