Anoche

Anoche estuve besándote, y volví a sentir tu suave piel entre mis manos ajadas. Tenía tus labios sobre los míos, y tu lengua, siempre tan vergonzosa como tú, intentaba juguetear con la mía, en leves descuidos.
Éramos de nuevo tú y yo, sin más preocupaciones, sin nada a lo que temer, tu cuerpo y el mío, aposentados sobre una cama, cubiertos por unas sábanas que no hacían más que estorbar.
Y con cada respiración, yo te inspiraba, me llenaba de ti, de tu aroma, de ese sutil aire a flores que siempre desprendes. Me confundías con tu tacto, llevándome a lugares que nunca antes visité.
Mi único afán era envolverte con mi cuerpo, que sintieras la seguridad de mi estancia, de la protección de unos temblorosos brazos que intentaban acunar el cuerpo que tanto ansiaba.
Y más besos, muchos más, con las caricias como guarnición, con nuestros jadeos entrecortados, con las pocas sonrisas que me brindabas, con tus “estás bien o te gusta así”. Quizá si no te preocuparás tanto, hubieras disfrutado más…
¿Se pueden enmarcar los recuerdos? ¿Te puedo llevar a todas partes? Ya vienes conmigo, siempre conmigo, y adoro esa sensación de sentirte cerca, de darme la vuelta cuando paseo, pensando que esa ráfaga de perfume te pertenece, creyendo que realmente estás a mi lado, brindándome nuevamente todo el amor que condensamos.
Pero sólo era un sueño, sólo el atisbo de un pasado que siempre fue mejor, sólo el lamento de una despedida, con la esperanza de que hubiera un reencuentro. Y lo hubo, porque anoche volviste a ser mía, y yo tuya, volvimos a ser ambas en un mundo hostil que no es capaz de perturbar los sentimientos que me desbordan.
Anoche te tuve a mi lado, y no fue un sueño, sé que era real, porque aún siento tu calor, tus largos brazos rodeándome, tus esquivos besos, y mis manos recorriéndote, creando un mapa mental de ti, uno de esos que no se borran, y que sólo se puede acceder a ellos por la memoria.
Anoche te quise, y hoy te quiero, y aunque me repita mil veces que era un sueño, ojalá los sueños fueran tan placenteros como tenerte recostada sobre mi cuerpo.

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About Remendada

No se me dan bien los idiomas, por eso escribo en clave. Estoy descubriendo Twitter, así es que si tienes algo que enseñarme, búscame http://twitter.com/#!/Sremendada
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6 Responses to Anoche

  1. Raquel dice:

    Existen sentimientos que aunque ella no esté a tu lado no desaparecen, un poco triste, pero cierto… Ya se te extrañaba.

  2. Bienvenidaaaa!!! Qué tal esas vacaciones? Añoro tus relatos de 50 entradas, pero supongo que esos te llevarán más trabajo… de cualquier manera siempre es un placer leerte. 😉

  3. Pilar Tejedor dice:

    Precioso muy bien escrito. Cuando los sentimientos son verdaderos es mas fácil expresarlos en un papel.

    • remendona dice:

      Buenos días, Pilar.
      Es verdad que los sentimientos verdaderos son más fáciles de expresar, pero, ¿acaso no se pierde la esencia al intentar describir algo tan intangible como el amor?
      Un saludo, y bienvenida.

  4. Nico dice:

    Wow! Intenso…
    Es cierto que es difícil atrapar con palabras algo tan intangible como el amor 🙂

    Saludos.

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