Olvidando la vida. capítulo 42

El lunes fue horrible. Según entré por la puerta, todos me miraban y cuchicheaban. Aquello era como un pequeño pueblo lleno de marujas. Subí a mi despacho, con la idea de encerrarme toda la mañana, pero Inés me interceptó por el camino. Al parecer, mi problema con la tal Mamen se había filtrado en la intranet, y todo el mundo era conocedor de mis trapos sucios. Fui directa a ver aquel folleto informativo sobre mi vida amorosa. En él se encontraba la declaración de Mamen ante la policía:
“Entré con la esperanza de obtener puntos y aprobar la próxima oposición. Helena era mi jefa. Al principio fue muy amable, me enseñó el ayuntamiento, el funcionamiento de su departamento, me presentó a mis compañeros. Me sentía muy cómoda, porque parecía que apreciaba mi trabajo. Un día coincidimos en el baño, ella me dijo que tenía la blusa manchada a la altura del pecho, y se ofreció a limpiarla. Me pareció raro, pero era mi compañera de trabajo y pensé que podría ser normal. Pero cada vez que nos encontrábamos en el aseo, ella tenía un pretexto para tocarme el pecho. Una de esas veces, me encerró en uno de los baños, y comenzó a manosearme, yo no sabía qué hacer, intenté apartarla, pero me amenazó con despedirme. Me llamaba constantemente, me escribía, tenía que verla cuando quisiera. Incluso me obligó a tener relaciones sexuales con ella, en su casa. Ya no podía más, y le dije que no iba a seguir con aquello, que no me gustaba, y a los dos días llegó mi despido”.
Lo leí mil veces, y ni una sola me creí las palabras de aquella mujer. Quería verla, quería saber quién era y plantarle cara. Mi abogado no opinaba lo mismo. Me recomendó que siguiera buscando fotos o notas de ella, algo en lo que se pudiera comprobar que su declaración no era cierta. Aún no tenía la transcripción de las grabaciones, pero me dijo que no me preocupara, que eso caería por su propio peso, pues era una prueba obtenida de forma ilegal.
Regresé a casa. Estaba asustada, aquella tía quería arruinar mi vida. Di la vuelta a todo, incluso miré en el ordenador, pero no había nada, o yo no era capaz de verlo. Otra vez necesitaba a Gaby, y no sabía si debía llamarla. No confiaba en ella, pero no conocía a nadie más. No tardó ni media hora en presentarse en mi casa, ni siquiera me dio tiempo a explicarle el motivo. Abrí la puerta, y antes de cerrarla, ella ya se estaba desnudando.

– ¿Qué haces?
– Ya me he enterado de tu recuperación. Ahora hay que celebrarlo.
– No te he llamado por eso.
– ¿Entonces?
– Necesito ayuda con el ordenador.
– Ya… -suspiró-. No podía ser todo tan bonito. ¿Qué es lo que necesitas?
– Fotos que sean de abril de hace dos años.

Gaby empezó a toquetear, me hablaba, pero no entendí ni una sola palabra. Al final me abrió una carpeta con todas las fotos. Las estuvimos mirando, yo no quise decirle el motivo. Encontró también unos vídeos que me habían mandado. Les echamos un vistazo.

– ¡Para! ¡Qué hija de puta!

Gaby me miraba sin saber a qué me refería. En un primer plano aparecía Luis, el conserje, hablando de la cantidad de alcohol que había en la fiesta de Navidad, pero detrás de él estaba yo, discutiendo con una mujer, ella se me echaba encima, y yo la rechazaba constantemente. No sabía si esa sería Mamen, pero era un buen punto de inicio. Llamé a Inés, y ella me confirmó la identidad de aquella tía. Entre las tres fuimos viendo todos los fotogramas y fotografías del ordenador. Y separándolas para presentarlas a mi abogado.
Gaby también encontró un documento escaneado, en el que Mamen firmaba alejarse de mí y retirar la denuncia a cambio de doscientos mil euros. Claro, su cara fue todo un poema. Helena Uno había cedido al chantaje, no solo de Mamen, también de Isa. ¡Isa!, eso era lo que Isa iba a divulgar.
Me encontraba en un dilema, pues Isa y Gaby eran amigas, Gaby había visto los vídeos y el documento, y podría dar tiempo de reacción a aquellas dos arpías.

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About Remendada

No se me dan bien los idiomas, por eso escribo en clave. Estoy descubriendo Twitter, así es que si tienes algo que enseñarme, búscame http://twitter.com/#!/Sremendada
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4 Responses to Olvidando la vida. capítulo 42

  1. The hunger dice:

    Aiiiiiiiiins se me hacen muy cortos!!!

  2. Raquel dice:

    Me he dormido a las 3 AM los últimos 2 días por leer la mayor parte del blog, me enganchaste con las historias, me encanta tu narrativa… Te adjudicaste una lectora, en espera de más.

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