Olvidando la vida. Capítulo 26

Aquel polvo de baño no me reconfortó, estaba enfadada, y no con Lidia, sino con Silvia. Me había hecho creer que Lidia estaba enamorada de mí, cuando en realidad lo que pasaba era que estaba con otra. No entendía por qué me había hecho eso, aún no lo comprendo.
Silvia me arrastró hasta su lúgubre casa, y la niñata regresó fanfarroneando ante sus amigas, supongo que es normal, encontrar una presa nueva en un lugar tan cerrado, era todo un trofeo.
No le dirigí la palabra en todo el camino, y me fui directamente a la habitación. No sabía cómo enfrentarme a aquello. Tantos líos amorosos, tantas mentiras, tanto drama. Estaba claro que, tanto Helena Uno como yo, nos habíamos metido en una espiral de la que no sabíamos salir. Apenas dormí aquella noche, sólo quería coger el coche, e irme a casa. Pero no era mi automóvil el que nos había llevado hasta el pueblo, y desconocía la forma de volver a Madrid. No sé por qué, allí me sentía a salvo, y Burgos, en ese momento, lograba que me encontrara fuera de mi hábitat, como si fuera un mono al que sacan de la jungla y lo encierran en un zoo, detrás de un cristal que es golpeado por cada una de las personas que pasan por delante.
El sol ya dibujaba estelas en las nubes, y mis incontenibles ganas de ir al baño, hicieron que tuviera que levantarme. No quería ver a Silvia, no quería una excusa, en realidad no podía soportar la idea de verla. Después de que todo el alcohol fuera expulsado de mi organismo, me vestí y recorrí el lúgubre pasillo, intentando no despertar a aquel monstruo que tanto miedo me daba. Ansiaba disfrutar de un momento de paz, de aire fresco, de la brisa golpeando mi cara, pero había olvidado las frías mañanas burgalesas, y no duré ni media hora fuera. Me dolían las orejas del gélido airé, me costaba respirar, y temía que mis manos se rompiesen en cualquier momento.

– ¿Cómo se te ocurre salir así? Hace mucho frío.
– Me lo dices o me lo cuentas -respondí tiritando.
– Voy a poner la calefacción, ve al sofá, tápate con la manta, ahora te llevo un café caliente.

Me sentí como si estuviera con la señora Pilar. Cogí el móvil, y me dediqué a mensajearme con toda aquella que aparecía en mi lista de contactos. No es que quisiera volver a las andadas, pero creí que sería mejor esconderme tras un teléfono que enfrentarme a las mentiras de Silvia.

– Toma -dijo tendiéndome una humeante taza-. Supongo que no quieres hablar conmigo, y lo entiendo. Lidia me hizo prometerle que no te diría que estaba con una chica.
– ¿Te obligó a decirme que me amaba?
– No, ese fue mi error. Quería que fueras a la cena, quería estar contigo, y cambié mi nombre por el suyo.
– Si no hubiera querido ir, no estaría aquí. No sé qué tipo de juego macabro es este, pero no voy a formar parte de él.

Conseguí averiguar los horarios de los autobuses, y me marché. Silvia intentó detenerme un par de veces, pero estaba decidida a no acercarme a ninguna de esas dos locas en la puñetera vida.
Al principio no entendía los motivos que impulsaban a Helena Uno a comportarse así, pero me lo estaban poniendo muy fácil, y día a día, me sentía más identificada con esa mujer insegura, pero capaz de hacer arder el mundo bajo sus pies, dejando un rastro de cadáveres a su paso. Decidí que era el momento de retomar el look pijo de mi predecesora, de convertirme en una “zorra”, pues era lo que a nadie sorprendía. No deseaba follarme a cualquiera, pero no iba a permitir que siguieran haciéndome daño, aquella actitud de niña buena y pura se había terminado.

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About Remendada

No se me dan bien los idiomas, por eso escribo en clave. Estoy descubriendo Twitter, así es que si tienes algo que enseñarme, búscame http://twitter.com/#!/Sremendada
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4 Responses to Olvidando la vida. Capítulo 26

  1. Ohhh vas a seguir, agradezco mucho tu esfuerzo y tu compromiso para con tus lectoras. Besos

  2. The hunger dice:

    Hola!, hace un par de semanas que descubrí tu blog, y la verdad es que ya lo tengo entre mis preferidos. Ayer , cuando vi esta entrada me fui derechita al primer capítulo, y hoy ya soy una enganchada más esperando la siguiente entrega! Ánimo y gracias por compartir tu arte!

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