Las rupturas

Como su nombre indica es el hecho de acabar con algo que tenía cierta continuidad. A veces son satisfactorias, y otras, un momento en la vida en la que tienes que recomponerte.
Las rupturas sentimentales son una amalgama de emociones que se te agolpan en el cerebro, y no sabes muy bien cómo librarte de ellas. Da igual que seas el que acaba con la relación o el abandonado, si esa persona te importa, duele, y mucho. Parece que el mundo divide a las ex parejas en dos bandos, el ganador y el perdedor, pero ¿quién realmente vence? Después de compartir tu vida, tus vivencias, tu amor con otro ser, y que ese lazo invisible que os unía termine desprendiéndose, el vacío se apodera de ti, te sientes sola y apesadumbrada. Hayas sido tú quién hizo el daño o el que lo ha recibido, la soledad persigue a ambas partes y la visión de un futuro se distorsiona.
Es tremendamente desolador dejar de amar a alguien que aún te ama, porque tú le quieres, y ver cómo se hace pedazos entre tus manos, termina convirtiéndose en una angustia tan grande que te vence.
Intentamos buscar una explicación, ¿qué hice mal?, ¿qué hiciste mal?, pero no tiene por qué haberla, los sentimientos son virtuales, intangibles, imposibles de controlar y domar, y eso que un día te llenaba, ahora ya no está, no existe. Pasas un tiempo buscándolo, esperando a que regrese, pero eso no sucede, y llega de nuevo el dolor.
Ojalá pudiera ser capaz de controlar cada sentimiento, pero no puedo, no sé hacerlo, y dudo que sea posible. Ver cómo se aleja esa persona que una vez compartió tus secretos, tus risas y calmó tus llantos, es irremediablemente catastrófico.
Y no quiero buenos ni malos, no quiero culpas, ni responsabilidades, ni tan siquiera pido que el odio se apoderé de ti y termines olvidando algo que para mí fue precioso. Yo no pienso olvidar, no voy a irme, no voy a escapar de la responsabilidad que conlleva querer a alguien, aunque ese alguien necesite más amor que cariño. Estaré ahí si quieres llorar, estaré si logro hacerte reír, estaré en cada paso de tu vida, porque no quiero alejarte de la mía. Formas parte de quién soy, de en quién me he convertido, y ni la distancia, ni el desamor cambiarán mi modo de verte.
Lo siento, de verdad que lo siento, pero no logro ser un alquimista, no consigo que esto vuelva a ser oro.
Ahora toca navegar sin rumbo y sin compañía, pero con la mirada al frente. Ambas debemos abrirnos a los caminos que el bosque nos irá mostrando.
Te quiero, siempre te querré, porque cuán maravillosa es la vida si tú estás en el mundo.

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About Remendada

No se me dan bien los idiomas, por eso escribo en clave. Estoy descubriendo Twitter, así es que si tienes algo que enseñarme, búscame http://twitter.com/#!/Sremendada
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4 Responses to Las rupturas

  1. Marta dice:

    Me ha encantado, fascinante!! Creo que lo he leído unas 6 veces para poder comentar!
    El nivel de lectura tiene el mismo nivel de trasfondo, sublime, real, amplio, coherente, sensitivo y por supuesto una invitación hacia la reflexión. Biunívoca ilación que concluye en vivir…Pero yo he muerto con esto:

    “Y no quiero buenos ni malos, no quiero culpas, ni responsabilidades, ni tan siquiera pido que el odio se apoderé de ti y termines olvidando algo que para mí fue precioso. Yo no pienso olvidar, no voy a irme, no voy a escapar de la responsabilidad que conlleva querer a alguien, aunque ese alguien necesite más amor que cariño. Estaré ahí si quieres llorar, estaré si logro hacerte reír, estaré en cada paso de tu vida, porque no quiero alejarte de la mía. Formas parte de quién soy, de en quién me he convertido, y ni la distancia, ni el desamor cambiarán mi modo de verte.
    Lo siento, de verdad que lo siento, pero no logro ser un alquimista, no consigo que esto vuelva a ser oro.”

    • remendona dice:

      Madre mía, seis veces…
      Ojalá todas las rupturas fueran tan serenas como la que he escrito. No creo que del amor al odio haya un paso, todo lo contrario, es un aprendizaje, un nuevo modelo que hay que experimentar.

  2. Hola, no viene al caso en esta entrada pero quería preguntarte algo: ¿seguirás algún día con el relato “Olvidando la vida”?… Me encantan tus relatos, ya los he leído todos, que suerte tienen tus protagonistas siempre encontrando chicas guapas por doquier, y además lesbianas!!!! O que mala suerte tenemos las demás jajaja

    • remendona dice:

      La verdad es que esa historia se me atragantó, pero un día prometo retomarla.
      Sobre la belleza, cada una la ve donde quiere, porque existe en cada una de nosotras, y mis personajes son un poco como yo, quizá para el mundo no sea la mujer más guapa, pero si a mí me lo parece, la describiré como tal.
      Quizá sea buena idea comenzar una sin los cánones de belleza socialmente aceptados.

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